viernes, 19 de septiembre de 2008

PARA MIS NIÑOS





ALGUNA VEZ ALGUIEN LES PREGUNTO: ¿ ME QUIERES? ¿ ME AMAS?


ES TRISTE, LOS SOÑADORES SE HAN ADELANTADO,

TERRIBLES TIEMPOS HAN VENIDO,

POR ESO, CON UN BESO DE AMOR ABIERTO,

FELIZ ENTRE MIS BRAZOS EN MI CORAZÓN HAN RENACIDO.



SOÑÉ ¿TU SOÑASTE?, LOS CABELLOS

ALBOROTADOS POR EL VIENTO,

CANSADOS DE LA RUTINA, PERO ORGULLOSOS DE AMOR...

CUBRIÓ EN ELLOS UN CANTO, UN SUEÑO UNA ESPERANZA,

UN PAR DE SOBRINOS.



Y ASÍ SOÑÉ ENTRE LAS FLORES

Y DONDE LOS VI CON LA LUZ DEL ALMA REPLETA,

ENCONTRANDOLOS ENTRE LOS SUEÑOS

EN LAS CALLES, EN LAS SALIDAS DE LOS COLEGIOS, EN LOS JÓVENES QUE SE TOMAN DE LA MANO.
EN EL TAXI, EN LOS GRUPOS DE REGGE, EN SU MADRE QUE LOS EXTRAÑA, EN EL INTERNET, EN LA CARA DE ESOS DOS ÁNGELES QUE ESTÁN EN PROCESO... EN LA VIDA.


PIENSO EN ALO COMO LA LUNA EN OCTUBRE, EN RODRI COMO LA PUESTA DE SOL EN LA PLAYA.



Y SE QUE ELLOS DESDE EL PARAÍSO ANSIA LA TRANQUILIDAD DEL PALPITAR DEL CORAZÓN DE SU MADRE.

LE ASEGURAN UN AMOR QUE ENTRELACE LAS MANOS DE DIOS

Y SE ENTREGUE EN SU PECHO EL CORAZÓN EL RECONFORTE.

SÌ EN ALGÚN MOMENTO LA DESESPERANZA ANGUSTIA,


NO OLVIDES Y MIRÁ A LO LEJOS

AL ATARDECER EN LA MELANCOLÍA,

POR DONDE EL SOL SE ESCONDE,

AHÍ, SABES QUE ESTÁN MANDÁNDOTE CALOR,


DE ESA FORMA LES DAS LA VIDA

viernes, 5 de septiembre de 2008

Una Diarrea más




Tengo el mejor levis de la tienda departamental de la plaza.
Fui al mejor antro de la ciudad, el sábado.
Maneje el automóvil deportivo en el centro. ¿Me viste?
Planche la tarjeta más de quince veces antes de sonreírte.
Llamé al mejor espectáculo sexual de los clasificados.

Bebí hasta olvidar el sabor con los amigos mejor vestidos de la sociedad.
Salí en primera plana del diario con mi sonrisa acartonada y con una copa del mejor wisky escocés.

Me metí tres líneas blancas antes de salir del baño.
Mi orgasmo se voló la barda antes de que te vinieras.
Grite en casa y nadie respondió.
Cerré los ojos para soñar y vi que estaba muerto.
Acaso lo estoy?

Vi el reflejo de los ojos en un aparador rojo.
Estoy triste!!

He comprado rebanadas de la nada solo para llenar el vacío interno.

¿Acaso es lo que queremos vivir?

Es tan mierda esta humanidad, tu vida, mi vida!!

Niños con cáncer de televisión.
Madres con embriones de miedos.
Hombres adultos, jubilados y comienzan a descubrirse.
Niñas menstruando orgasmos competitivos.
Adolescentes con adrenalina sumergida en el VIH.
Travestis en caparazón hasta con el espejo.
Sacerdotes chaqueteros de infantes.
Subastas de virginidad femenina.
Demagogos del marketin.
Políticos en el top ten.
Futbolistas modelos a seguir por lo sano y sedoso que se le ve el cabello oxigenado.
Histeria andante en las clínicas mentales de los cruceros a las 3 de la tarde.
Canciones rebeldes y modelos de cambio del mundo... Metro sexual...

Películas de horror llamados noticieros.
Carnicerías en mercados de gobierno.
Muertos encarcelados por los robos.
Abuelas estatuas decorativas en los hogares.
Diarreas metafóricas y rebeldes como esta.

miércoles, 20 de agosto de 2008

“Pies hermosos”




La mujer que tiene los pies hermosos


nunca podrá ser fea


mansa suele subirle la bellezapor totillos pantorrillas y muslos


demorarse en el pubisque siempre ha estado más allá de todo canon


rodear el ombligo como a uno de esos timbres


que si se les presiona tocan para elisa


reivindicar los lúbricos pezones a la espera


entreabir los labios sin pronunciar saliva


y dejarse querer por los ojos espejola


mujer que tiene los pies hermosos


sabe vagabundear por la tristeza.



Mario Benedetti

lunes, 18 de agosto de 2008

Mi amante


Tengo un amante y siempre antes de dormir me cuenta una historia, hay veces que no lo busco porque me entretengo en algunas cosas y él siempre me espera en silencio.

Me cuenta cuentos, algunas veces son largos otros más cortos... me habla de su otro yo, estados de ánimos y de sus nostalgias de Uruguay.

En las noches cuando me visita el insomnio lo tengo a mi lado izquierdo, siempre callado esperando que lo vea y sonría, aunque muchas veces las lágrimas suelen caer antes de su primer cuento.

Hay noches románticas en las que un buen vino tinto y a luz de velas me dice un poema, me hace latir el corazón con táctica y estrategia, aunque de pronto exista un reclamo al contarme el ustedes y nosotros. Pero sin duda me hace pasar las mejores veladas cuando hay lluvia y calores tormentosos...

Recuerdo esa primera vez, cuando lo conocí, Gus me lo presentó entre cosas de cine y Psicología, me contó mis primeras historias de la muerte y otras sorpresas, me gusto tanto que al poco tiempo ya estaba con la Tregua.

Hace un par de noches salí a buscar bajo la lluvia unas revistas de rock y fotografía, como es mi costumbre me voy al fondo del lugar porque se que ahí encontrare a mi amante, siempre esta por ahí, la señora que atiende se ríe porque en estos dos últimos meses he llegado y voy sigilosa ante lo prohibido, pero no se puede tapar el sol con un dedo y se dan cuanta que yo tengo gran interés en él.

Lo vi nuevamente, me lo lleve al departamento y de inmediato lo metí al cuarto, sonreí al caer en la cama, era la satisfacción completa. Aunque es un hombre mayor, muy mayor casi de la edad de mi padre lo disfruto tanto, es mi amante perfecto.

Es único en su especie sabe como llegar a hacer el amor, hasta cuando siento al nostalgia de la soledad tiene un cuento con el cual me reconforta y hasta me hace soltar la carcajada cuando cuenta “sobre pecados”.

En fin es mi amante perfecto, el único que le he sido fiel y es conmigo, aunque solo me cuente cuentos y sea un hombre mayor, es en fin mi amante. Mi amante Mario Benedetti.

martes, 12 de agosto de 2008

Caricias de Las Nubes



Anoche, antes de salir de la oficina se dejo venir un chubasco. Ultimo día de Julio no puede ser casualidad, debe ser una metáfora le dije a Fabián, quien paso por mi. Apenas disfrutando de esa lluvia mis sandalias se resistieron y vaya sorpresa se rompen, no pudimos evitar soltar la carcajada y descalzarme en la avenida central.

Fue inevitable recordar las caricias de Las Nubes y volver a sentir esa sensación de tranquilidad que nos da la selva. Recuerdo que viajamos hasta Comitán para luego hacer un recorrido de 130 kilómetros para llegar a esa parte del Río de Santo Domingo, el cual esta rodeado de una gran vegetación, ideal para el turismo de aventura y porque no también un lugar romántico, donde se pude uno perder, ya es un escenario divino, porque al caer la noche se aprecia una alfombra de luciérnagas. Esa tarde que llegue a Las Nubes había una lluvia como la de anoche, en donde la buena charla hizo que desnudara mis recuerdos y también que mis pasos se cuidaran para evitar un moretón.

Mientras mis pies descalzos sentían el concreto caliente y lo fresco de la lluvia me transportaba aquella parte del estado donde habían unos brazos cálidos. Hace algunos años tuve la oportunidad de conocer el río caprichoso cuando aun no contaba con tantas comodidades, esta vez encontré cabañas de dos camas, ideal hasta para cuatro personas, cuentan con agua caliente, un par de ventanas para dejar pasar los ruidos del lugar, balcones con sillas o sillones como mejor te parezca, para entablar la buena charla con el acompañante mientras saboreas la noche y ves pasar algún murciélago para soltar historias de la infancia.

Ya entre las sábanas, el río nos canta y armando una orquesta con los grillos nos invita a sueños húmedos de selva, qué más pides de esa compañía...y si cuentas con la fortuna de despertar con unos ojos claros que te crucen la mirada, aunque la lluvia aun siga y la luz del día ya haya cruzado la ventana relájate estas en Las Nubes.


Cerca de las 8 de la mañana salimos a tomar una buenas fotos, pero antes un rico desayuno acompañado de un buen café con el trino de las aves típicas de la selva y el armonioso sonido de la caída del agua.

Con el norte escaso, nos permitió caminar y el sol sintiéndose un poco, además de la compañía de las chicharras, pájaros, hormigas y mariposas, así mismo nos otorgo la oportunidad de fotografiar miradas y uno que otro coqueteo con la naturaleza.

Pero el día hay que aprovecharlo para caminar, ya que cuenta con más de dos kilómetros en el terreno que cruza un laberinto hasta llegar al mirador principal donde se domina la vista del paso del río Santo Domingo, y se entiende el porque del nombre; ya que las cascadas al caer extasiadas por el recorrido levantan masas de agua pulverizada y formando así las nubes.

Este paradisíaco lugar te ofrece muchas alternativas para pasar un buen momento, por si quieres olvidar la ciudad y la monotonía, ya que es buen lugar para el rafting, kayak y tirolesa.
Ya en el departamento empapada, aún gozando de mi andar con pies desnudos por la avenida central me sentí identificada con la noche, pero extrañando esa selva, porque posiblemente la aventura sea una más pero siempre me quedará guardad la visión maravillosa en la piel por Las Nubes.

martes, 5 de agosto de 2008

Mujer con nueva piel



Por poco tiempo caminaba y no veía a nadie, su compañía no era más que una sombra de lo que el tiempo había dejado, aún mantenía su color pálido en piel, sus uñas cortas, cabello disfrazado de negro noche, sus hombros y espalda fuerte, ya que en poco tiempo se había convertido también en una mujer que cargaba esa sombra para no perderla.

Llegó el momento en que se agotó, aunque las piernas eran fuertes y ligeras pero el peso era cada vez más fuerte, ya que la sombra comía mucho y su peso incrementaba, así que decidió tomarla de la mano y jalarla; pero cada vez se estaba volviendo más cansado y decidió no jalarla para ver si así corría a su paso y bajaba un poco de peso.

La mujer se arrancaba la piel al darse cuenta que no la seguía, una noche se perdió en la mirada de un ser desalineado, con sueños vaporosos como su vestido verde que siempre usaba.

Ese día se vio al espejo y noto que ya no era la misma desde que cargaba la sombra, le espanto ver como su reflejo era sin luz, su cuerpo se había perdido en las olas de otras ideas no compartidas, se sintió disfrazada de una desconocida, se espanto tanto que su energía fue tan fuerte que el espejo se hizo más de miles de pedazos diminutos que se adhirieron al suelo y a sus lágrimas rojas.

Una noche una luz le brindo una calma hasta la madrugada, vio salir el sol, callada por un buen rato sin saber que decir de lo que quería, se perdió en una mirada mientras las lágrimas purificaban y perdía el sueño, en la punta del Morelos.

Noto que no tenia garras para defenderse, eso indicaba que no era salvaje y soltó una sonrisa, ese día busco las miradas de todo ser que encontraba a su paso, busco y busco cada pedazo de su piel que se había arrancado con el tiempo, pretendió pegárselo pero se dio cuenta que era inútil volver a colocarse cada pedazo, sería como una cáscara seca que estorbaría cada paso, volvió a llorar frente a los pedazos de espejo.

Quería recuperar su tiempo, ahí se percato que era igual de los que hacia historias por la mañana, de los que se preocupan de los tiempos y de los que solo ven un punto y no la inmensidad. Volvió a llorar y decidió perder su cuerpo en el mar de sus lagrimas y dejo caer un reloj de bolsillo que alguien le obsequió.

Una noche se fue a lo más alto de la ciudad, ese lugar que antes frecuentaba con sus amigas, noto que comenzaba a irradiar luz, se estaba llenando otra vez su alma, en ese momento no quiso pensar.

Posteriormente volvía a salir con su vestido vaporoso verde; casi transparente la hacia andar como si flotará en la ciudad, se percato que sus sueños estaba en el suelo algo manchados y otros más danzaban con el viento como hojas en otoño, las recogió y fue guardando una a una en su bolso rosa.

Su rostro aún tenía el color pálido pero con un brillo de agua cristalina, su cabello obtenía el color natural pero con un andar libre en movimiento, habían ocasiones que la acompañaba ese loco músico, le encantaba que le contará como las cuerdas decían historias, sonreía mucho a la hora del almuerzo, volvían los sueños por las noches frescas, muchas visitas de ángeles guiaban las ideas. En otras ocasiones la acompañaba seres magníficos de pasos firmes, el dolor ya se había marchado, pero entendía que en algún momento fue necesario para poder buscar de nuevo el calor y su color porque era una mujer con nueva piel.

Con nuevo espejo corrió a casa, cuando lo colocaba se reflejó en el, noto que un par de alas blancas sobresalían de su espalda, sonrió y bailó al ritmo de música africana, hasta entrar en trance, viajó toda esa tarde y noche, por la madrugada apunto de que los rayos del sol invadiera su habitación regreso y abrió las ventanas, se despojo de las telas que la cubrían, dejando sus ideas broncearse.

Un buen baño de miel tomó poco después, y colocó color a una cicatriz que había quedado, dedicó buen momento para armar una historia de color, no pretendía disfrazarla, en realidad quería resaltarla, porque ya era parte de su historia.

No contaba que la sombra la volvería a seguir, sin embargo volver a verla no le removió más que furia en algún momento, pero como tenía uñas cortas, poco paso para olvidarlo y aunque la sombra aún quiere opacarle los días, recostarse sobre su espalda o simplemente tomarle la mano y buscarle la mirada, la mujer de piel nueva lo ve del mismo modo como cuando recogió cada pedazo de espejo, con una profunda serenidad y con ganas de poner en la basura cada pedazo, aunque esta era una sombra y no fragmentos de espejo.

Ahora por las madrugadas cuando esta sola la sombra, aún rodeado de muchas sombras, envía mensajes donde pide perdón y dice que extraña a esa mujer de nueva piel, mientras que ella solo escucha su desahogo sin hacer mayor caso y vuelve a dormir.
Supongo que la sombra no puede con el peso solo, ya que se le ha helado su alma, pero es tarde porque ni una chispa de calor podría darle esa mujer, porque es de piel nueva y con historias por recorrer sin sombras.

jueves, 26 de junio de 2008

Es mi tiempo

No quiero ni un segundo de tu tiempo, solo quiero mi eternidad
Hoy el tiempo es claro y sin delirar ya no iré en sombras
porque todo lo que siento esta firme y sin tormentas...

hoy voy a conquistar mis nuevos días....