Tengo un amante y siempre antes de dormir me cuenta una historia, hay veces que no lo busco porque me entretengo en algunas cosas y él siempre me espera en silencio.
Me cuenta cuentos, algunas veces son largos otros más cortos... me habla de su otro yo, estados de ánimos y de sus nostalgias de Uruguay.
En las noches cuando me visita el insomnio lo tengo a mi lado izquierdo, siempre callado esperando que lo vea y sonría, aunque muchas veces las lágrimas suelen caer antes de su primer cuento.
Hay noches románticas en las que un buen vino tinto y a luz de velas me dice un poema, me hace latir el corazón con táctica y estrategia, aunque de pronto exista un reclamo al contarme el ustedes y nosotros. Pero sin duda me hace pasar las mejores veladas cuando hay lluvia y calores tormentosos...
Recuerdo esa primera vez, cuando lo conocí, Gus me lo presentó entre cosas de cine y Psicología, me contó mis primeras historias de la muerte y otras sorpresas, me gusto tanto que al poco tiempo ya estaba con la Tregua.
Hace un par de noches salí a buscar bajo la lluvia unas revistas de rock y fotografía, como es mi costumbre me voy al fondo del lugar porque se que ahí encontrare a mi amante, siempre esta por ahí, la señora que atiende se ríe porque en estos dos últimos meses he llegado y voy sigilosa ante lo prohibido, pero no se puede tapar el sol con un dedo y se dan cuanta que yo tengo gran interés en él.
Lo vi nuevamente, me lo lleve al departamento y de inmediato lo metí al cuarto, sonreí al caer en la cama, era la satisfacción completa. Aunque es un hombre mayor, muy mayor casi de la edad de mi padre lo disfruto tanto, es mi amante perfecto.
Es único en su especie sabe como llegar a hacer el amor, hasta cuando siento al nostalgia de la soledad tiene un cuento con el cual me reconforta y hasta me hace soltar la carcajada cuando cuenta “sobre pecados”.
En fin es mi amante perfecto, el único que le he sido fiel y es conmigo, aunque solo me cuente cuentos y sea un hombre mayor, es en fin mi amante. Mi amante Mario Benedetti.
Me cuenta cuentos, algunas veces son largos otros más cortos... me habla de su otro yo, estados de ánimos y de sus nostalgias de Uruguay.
En las noches cuando me visita el insomnio lo tengo a mi lado izquierdo, siempre callado esperando que lo vea y sonría, aunque muchas veces las lágrimas suelen caer antes de su primer cuento.
Hay noches románticas en las que un buen vino tinto y a luz de velas me dice un poema, me hace latir el corazón con táctica y estrategia, aunque de pronto exista un reclamo al contarme el ustedes y nosotros. Pero sin duda me hace pasar las mejores veladas cuando hay lluvia y calores tormentosos...
Recuerdo esa primera vez, cuando lo conocí, Gus me lo presentó entre cosas de cine y Psicología, me contó mis primeras historias de la muerte y otras sorpresas, me gusto tanto que al poco tiempo ya estaba con la Tregua.
Hace un par de noches salí a buscar bajo la lluvia unas revistas de rock y fotografía, como es mi costumbre me voy al fondo del lugar porque se que ahí encontrare a mi amante, siempre esta por ahí, la señora que atiende se ríe porque en estos dos últimos meses he llegado y voy sigilosa ante lo prohibido, pero no se puede tapar el sol con un dedo y se dan cuanta que yo tengo gran interés en él.
Lo vi nuevamente, me lo lleve al departamento y de inmediato lo metí al cuarto, sonreí al caer en la cama, era la satisfacción completa. Aunque es un hombre mayor, muy mayor casi de la edad de mi padre lo disfruto tanto, es mi amante perfecto.
Es único en su especie sabe como llegar a hacer el amor, hasta cuando siento al nostalgia de la soledad tiene un cuento con el cual me reconforta y hasta me hace soltar la carcajada cuando cuenta “sobre pecados”.
En fin es mi amante perfecto, el único que le he sido fiel y es conmigo, aunque solo me cuente cuentos y sea un hombre mayor, es en fin mi amante. Mi amante Mario Benedetti.
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