
Miedo es un mundo de fantasmas que se introducen en la piel como garrapatas,
empieza y termina cuando decides reírte de los miedos que dejaste colar en tus poros,
lo alimentamos con los la vivencia del futuro, el desesperarnos cuando se apaga la luz
y sopla el viento.
El miedo se burla de todos, nos bebe y corre en la sangre como si fuera su hogar,
Hasta le pagamos por estar tan dentro de nosotros y pedimos al tiempo que se detenga para poder respirar.
Los miedos hay que darles una lavadita para que poco a poco se desgaste y cuando vengamos a ver ya no sean tan negros sean hilos grises que no espanten ni al mismo espejo, así se irá y nunca regresará.
Yo sé que no debemos de hablarle, ni escucharle al miedo, pero hay que observarlo para ver en que flaquea y podremos echarlo con más calma y no repita su entrada.
Nunca pretendas engañar al miedo, tampoco le cuentes un cuento para que duerma, no le ofrescas un té de lechuga, ni se atrevan a jugar para saber más sobre el, pude que te bese y se enamore y nunca se vaya de ti.
El miedo es curioso, grita y te la mienta... pero mantener la calma en el presente, entierra el pasado, y no pienses en el futuro.
El miedo no es más que una calca mal hecha de ti y de todo lo que le dio mal sabor a tu boca en el pasado y que en el hoy asesinan a lo que amas o de igual manera te dan métodos de suicidio para llevarlos a la practica.
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