
Llagaste como todos los guerreros con la espada bien enfundad,
tu mirada fue el reto del poder absoluto ante la batalla y la mìa solo fue la entrega en mis manos,
vi una crueldad del clima sobre mi rostro, más bien el viento intento decirme que sucede, pero no escuche más que mi lamento mudo.
Durante la batalla llegaron las lunas a defenderme y tratar de que yo ya no sintiera quien soy, másbien me acobijaron para renovarme en el polvo del recuerdo, pero mientars di la espalda solo senti un frìo sobre el cuello y el suelo que era de hielo teñido de rubi...
Mis manos se volvieron palidas en segundo, la mirada se nublo como si los colores se redujeran a gris, me sentia polvo, me desvaneci... me di cuenta que ya no habìan respuestas a lo que intentaba resolver. Sin embrago cruelmente vi como tus ojos se critalizaban sin oportunidad al arepentimeinto.
No entendia pero sabìa que era el final, pork mi cabeza rodaba sin saber de donde era, solo veia la espada de hielo, ahi me percate que la sángre brotaba a compaz de la melancolia y pasión, ya nada podia hacer estaba separada de mi cuerpo...
Ahora me doy cuenta que fue un corte perfecto porque me dejo desangrar sobre su hombro, mirandome a los ojos para poder ver mi ultimo suspiro, es tan frío para que la herida sea solo una aruño de gato, porque nunca fue un corte de ese guerrero, fue un corte de tijeras con mis propias manos...




